Hazte sostenible: controla tu consumo
Cada vez somos todos más conscientes de la necesidad de reducir el impacto de nuestras actividades diarias sobre el medio ambiente, y de como la suma de pequeños gestos consigue un beneficio importante y solidario.
Una de las claves de la sostenibilidad, rae a contratar la luz con una comercializadora de energía 100% verde, como Agrienergia.
Pero no es solo esto, cada vez más, el ahorro de energía cobra importancia como elemento de sostenibilidad, porque la energía más sostenible es la que no se consume, aquella que no se ha tenido que producir ni transportar hasta nuestras casas, empresas o negocios, consumiendo recursos, aunque sean los mínimos.
Desde Agrienergia, y de cara en verano, queremos proponerte el reto de la sostenibilidad controlando el consumo energético, a través de unas pautas sencillas, que ayudarán al medio ambiente a la vez que rebajen tu factura de la luz.
El mayor ahorro energético en una vivienda o negocio, después del ahorro por optimización de potencias y usos de aparatos y máquinas, viene de la climatización.
Piensa que si tienes aire acondicionado, su consumo en verano representa en media el 10% de la factura de la luz, por lo que minimizar su uso es un ahorro seguro y directo al bolsillo.
Un buen aislamiento térmico garantiza un ahorro seguro en calefacción en invierno y aire acondicionado en verano.
Los aparatos de aire acondicionado en verano.
El primero es colocar el aparato donde no le dé el sol, mejorando su rendimiento y por tanto bajando su consumo de electricidad.
También es aconsejable regular la temperatura del aire acondicionado entre 24 y 25 °C, primero porque una diferencia con la temperatura exterior de más de 10 °C no es saludable, y segundo porque por cada grado que bajamos la temperatura de una habitación se consume un 7% más de energía.
Consejos a seguir.
Adicionalmente, se puede intentar mantener una temperatura agradable, evitando un uso innecesario del aire acondicionado, mediante una serie de actuaciones sencillas, como:
– Instalar toldos o mallas exteriores de sombreado, que reducen el calentamiento hasta un 90%, una «barrera» externa en el calor muy eficaz.
– Bajar las persianas en las horas de sol, impidiendo un sobrecalentamiento innecesario y creando un efecto «penumbra» que da una sensación de más frescura en el interior.
– Colocar persianas o cortinas semitransparentes, cortinas prisades, o estores, que regulan y mantienen la iluminación natural sin dejar pasar el sol directo.
– Utilizar ledes o bombillas de bajo consumo, que emiten menos calor cuando están encendidas.
– Colocar ventiladores, que generan deprisa de aire, aumentando el intercambio de calor y la sensación de descenso de la temperatura unos 4 °C.
– Especialmente eficaces son los ventiladores de techo que evitan la acumulación de aire caliente a las partes altas de la habitación, asegurando un reparto más eficaz de la corriente de aire y una temperatura global inferior en la habitación.
– Evitar entradas de aire exterior de día por rendijas, puertas o ventanas abiertas, protegiendo una temperatura interior más baja y constante. Solemos pensar en esto más en invierno, para evitar la entrada del frío, cuando en verano es igual de importante.
– Ventilar por la noche, favoreciendo la renovación del aire de la casa cuando es más fresco, y preparando la vivienda para el día siguiente.
– Finalmente, se puede programar el aparato de aire acondicionado para que no funcione, o lo haga bajo mínimos, cuando no haya nadie a casa, evitando un consumo innecesario.
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Estos son solo algunos consejos sencillos, que pretenden aprovechar las soluciones tradicionales para combatir el calor, junto con las ventajas que nos ofrece la tecnología, todo con el objetivo de controlar nuestro consumo de electricidad, haciéndolo más eficaz y sostenible, para realmente consumir solo la energía que necesitamos, sin pagar ni tener que producir de más.
Controla el teu consum amb sostenibilitat i eficiència
